A muchos de nuestros lectores seguramente les resulta familiar el concepto de «itálica»: hablamos con mucha frecuencia sobre ellas, es decir, sobre las fuentes inclinadas y cursivas, en nuestros artículos. Sin embargo, el término «retálica» aparece con mucha menos frecuencia, e incluso los lectores versados en terminología tipográfica pueden no saber qué significa. ¡Vamos a aclararlo!
